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Inevitables son aquellas cosas como suculentos son aquellos hechos que regeneraron dichas cosas.                              

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Marina quiere ser Gaviota

Hoy, en el Colegio Público Juan G. Ripollés me han propuesto hacer un cuento infantil para los niños del 3º curso de párvulos. Me ha parecido una gran idea y no he desaprovechado la ocasión. Emocionada, estoy deseando compartir con los niños ''Marina quiere ser Gaviota'' 



Marina quiere ser Gaviota:


Nació una pequeña golondrina en un campo de trigo dorado, nació y se crio allí, al lado de sus padres y hermanos, junto al sol de la mañana y a la luz tenue de la luna.
Tenía la pequeña golondrina un espíritu de ave rapaz, inquieta como un águila real. Siendo muy joven e impetuosa se echó a volar y voló, por todos los campos que rodeaban su ciudad natal.

Una tarde a principios de verano miró hacia el horizonte y a lo lejos vio volar a un grupo de gaviotas blancas y brillantes como una luz solar, formaban un coro casi perfecto, una danza de gaviotas bailaban como ángeles saltando las olas del mar.

En un zas y no más, un marinero atrapo a la golondrina, con una malla de pescar. Era tan pequeña y frágil que el marinero se la quiso quedar y se la quedó.  Durante años en una jaula, vivió Marina la golondrina, nombre que le dio el capitán.

Marina desde su jaula saluda al sol todas las mañana y se deja arropar por la luna, las noches de luna llena. Todos los veranos, observa desde los barrotes la danza de las bellas gaviotas del mar y sueña con ser gaviota y sueña con bailar al son del viento y en libertad.

Durante años, todas las mañanas también saludan a Marina y es el marinero, con silbidos y migas de pan, Marina imita el sonido con su pico y así es como agradece esas migas de pan. Una mañana de invierno, Marina no quiso almorzar y fue entonces y no antes, cuando el marinero se dio cuenta de su torpeza y lo quiso remediar.

Abrió la puerta de la jaula, introdujo su mano con delicadeza y agarro a Marina, la dejó en la repisa de la ventana y la empujó para que su plumaje negro se echara a volar. Pero la golondrina pasó tantos años en aquella jaula, que no sabía cómo alzar sus alas. Sintió pánico y mucho miedo. Se acurrucó al rincón de la ventana y allí se quedó, tímida y callada.

El marinero todos los días antes de irse a pescar, la silba y de su mano le da las migas de pan. Así transcurrió un invierno más. Entonces llegó la primavera con su tupida floresta, con las abejas reinas y a más cerca que de ser lejos, volteaban las gaviotas que volvían a la mar y cuando el verano saludo con un adiós a la primavera, Marina se echó a volar.

Dicen que el plumaje blanco que llevan las golondrinas en su pecho, es una luz solar y danzan en círculo cuando las aguas van a caer sobre la tierra, que son las lluvias que llegan desde las aguas del mar.
EvaBSanZ

11 comentarios:

  1. Wow, it looks very beautiful!
    Super and congratulations:-)
    Greetings.

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  2. A veces nos toca cambiar de "rubro" y la experiencia es inolvidable.

    Me gusta eso de las plumas blancas de las golondrinas :)

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  3. Excelente blog
    y una historia preciosa y con una prosa limpia
    enhorabuena!!!

    un placer la visita.
    un beso.

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  4. Hola, Eva:
    Me gusta el cuento y cómo lo cuentas, sin necesidad de concluir con una moraleja o una conclusión. La historia de Marina sigue tanto en tu relato como en tu mente.
    Me gusta ese jugar con las palabras con el que das cadencia al desarrollo de la historia, bien sea repitiéndolas, ya sea retomándolas.

    Envidio la oportunidad que tienes de compartir tu microrrelato con un público de imaginación tan viva como esos niños. Estoy seguro de que será una experiencia incomparable.
    Ya nos contarás.
    Nos leemos, Eva.

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  5. GUAUUUU, QUÉ CAUTIVANTE...!!!!! ME ENCANTA ÉSTA FACETA TUYA.
    BESOS

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  6. Eva.. que precioso cuento, siempre hay tiempo para aprender a volar en libertad...
    Saludos...

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  7. al ser humano le gusta poseer animales en cautiverio para que lo entretengan y trata de aliviar su conciencia alimentándolos y darles una supuesta seguridad que no necesitan porque pueden valerse por sí solos.
    la libertad es lo más valioso que hay.
    ha sido una pequeña historia muy aleccionadora. me gustó mucho.

    un beso.

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  8. Interesante propuesta narrativa encerrando una moraleja reveladora.

    Saludos.

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  9. La pluma y la golondrina


    Érase una vez, una pluma que volaba con el viento. Buscaba a su dueña, una golondrina que amaba el mar. Se sentía sola, tan sola, que no quiso la tierra tocar pues su dueña siempre volaba como lo hacían las gaviotas del mar...En su vuelo conoció a más aves perdidas también, todas ellas con sus plumas llenas de vida mas, no conocían a aquella golondrina de pluma del ala perdida.
    En remolinos de viento, tormentas y vientos de otros contimentes, aquella pluma lloraba. Fué a parar a Marruecos, Argelia y demás países del África de donde viajan sus antepasados y su dueña en épocas frías pero, no había nadie. Se paseó por españa de arriba abajo mas, aquella golondrina sin pluma ya no estaba en ninguna parte...
    ¿Qué haré sola en este mundo? lloraba la golondrina cansada de tanto volar sin dueña qué encontrar...
    Un día, cansada de tanto buscar y volar, vió un barquito velero justo al borde del mar. Quiso descansar. El pescador era hombre rudo por cosas poco delicadas de la vida y en una jaula, tenía unas migas de pan. La pluma tuvo memoria de su cautiverio y se posó en el hombro del pescador y este le dijo...:
    - Vienes de lejos. Cansada de tanto buscar a tu dueña y por error del hombre. Aquí, en esta tierra, todo ha cambiado por culpa del cambio climático. Una vez tu dueña alzó su vuelo a cambio de mi jaula pero, perdió su nacimiento y ella misma se perdió. Tú la buscas como yo lloro su ausencia pues, al amanecer me cantaba su canción y mi ánimo se alzaba...Vete lejos de aquí, con el viento de poniente y dile a Dios que remedie al hombre pues, todo está en cambio. Sube alto, más alto que los aviones pierdete con tu soledad y reza por estar lejos del hombre...
    La pluma alzó el vuelo y en su vuelo conoció a Dios y con Dios, estaba su dueña cantando la canción del amanecer donde cada día de cada año, la esperanza vuelve a nacer...

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