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Inevitables son aquellas cosas como suculentos son aquellos hechos que regeneraron dichas cosas.                              

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Aquella noche


Aquella noche:   

Murmuré con voz alta en aquella estación de una noche fría. No sé, no sé porqué me encuentro en ésta parada donde los trenes pasan, sin vagones y sin ningún guía. Ni tan siquiera sé de dónde vienen o a dónde van después. Pero aquí estoy, esperando como la noche espera al día y viceversa. Ni tan siquiera sé, si un día llegará un tren seguro o al menos guiado por un maquinista o si seré capaz de subirme a él.

Mientras intentaba razonar que hacía allí, una voz pacifica y tranquila, me habló -¿Quién sabe? Pero quizás pasó ese tren un día. ¿Por qué esperas? ¡Salta! Súbete a ese tren y no esperes al que quizás no llegue a pasar nunca o quizás pase cuando estés dormida. 

Levante la mirada hacia aquella voz y junto a mí había un anciano, con un brillo de lágrimas en sus ojos. Sentí una especie de escalofrío, era como si aquella mirada tan profunda, penetrara dentro mí. Por alguna razón desconocida, esa mirada me era familiar o quizás tuve un dejavu en aquel momento.

El anciano siguió hablándome, con una leve sonrisa en su rostro: Sientes miedo ¿Verdad?, lo mismo que yo sentía y ahora que ya no tengo fuerzas veo pasar esos trenes, todos los días de mi vida.
Hacen la parada enfrente de mí. Como siempre. Y como siempre a gran velocidad se alzan al viaje y no esperan a nadie.

Incline mi rostro hacia mis manos, tan solo fue un segundo efímero y cuando alce la mirada, al tiempo que le pregunte con la voz temblorosa por el llanto: Y usted señor ¿Que espera?. El anciano ya no estaba. 

Intuí que podría estar no muy lejano de mí y voltee la cabeza hacia ambos lados de la estación. A lo lejos, entre la espesura negrura de la noche, me pareció visualizarlo. Pero no, no era él, era la sombra de un árbol al reflejo de un tren que llegaba, el cual hizo una parada enfrente de mí.
Me levanté del viejo banco de madera con la intención de entrar en aquel tren. Pero no lo hice. Entonces, en ese mismo intervalo de tiempo. Le recordé.
Con el propósito de encontrarle, de volver a encontrarme con él emprendí un viaje, sin subirme a ningún tren. Quizás en busca de la respuesta que tantas veces de niña junto a mi madre me pregunté o quizás en busca de él. No lo sé.

EvaBSanZ

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16 comentarios:

  1. Un tren me llevó al oscuro desierto y otro se elevó como un avión.

    Un gran saludo.

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  2. Has dejado el blog magníficamente, me gusta mucho.
    Saluditos.

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  3. Hola Eva! Para mi, lo bueno de leer es cuando, lo que leo, me hace pensar y, me lleva a transitar por un camino que no tiene fin.., y en caso de tenerlo, la expectativa me atrapa, y quiero llegar hasta el final junto a cada palabra..

    Me gusta lo que escribes!
    Un beso.

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  4. A veces pienso que trenes fantasmas pasan frente a mi, vacíos y yo, sólo en el mundo. Tu relato es perturbador y precioso. Un abrazo.

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  5. como esos sueños donde te despiertas sudada y desorientada. Muy bueno.

    Un beso

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  6. ¿qué hacer al morir? ¿irnos o quedarnos? ¿dejar atrás tal vez con cierta pena lo que fuimos o permanecer eternamente tal vez viviendo la misma situación día tras día sin descanso?
    en fin, ¿qué ser? ¿ser vida o ser muerte?
    las decisiones nunca terminan, ni cuando uno ha dejado esta vida.
    yo subiría al tren.
    (de mi parte, un punto a "intenso")
    besos.

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  7. Te ha quedado un magnífico espacio guapa,
    tus letras siempre son inquietantes,
    que pases un buen fin de semana.
    un abrazo.

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  8. En la vida pasan muchos trenes, y la inmensa mayoría los dejamos pasar por dudas, miedo, indecisión. Ese temor a coger el tren equivocado es lo que normalmente nos bloquea y nos impide dar el paso, y solo cuando ha pasado mucho tiempo, comprendemos que debimos cogerlo. Salta al tren, si crees que debes hacerlo, hazlo o nunca sabrás si te equivocaste. Hazlo y no dudes en volver a hacerlo.
    Me ha encantado el texto. Y como el anterior, me ha hecho recordar ciertas cosas, decisiones que de no haberlas tomado, seguiría en la misma estación.
    Un beso

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  9. Precioso ++++++++++++++++
    Te robo el primer párrafo para mi cuadro de honor, Eva. Estás creciendo a una buena velocidad

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  10. Hola Eva,felicidades,es asombroso como escribes.Besos de luz querida amiga.

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  11. Ademas de ser bellas las palabras que lo componen, me gusta especialmente el mensaje que transmite el texto. Hermoso y ameno. Enhorabuena.

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  12. Hola Eva
    He visto el vídeo/y vídeos que me recomendaste. Me parece muy curioso que tantos se inclinen hacía estas teorías. Yo siempre he pensado que la mayor parte de lo que nos cuentan sobre nuestros orígenes (y la propia historia), han sido manipulados e incluso inventados. Siempre han contado las cosas de forma que favorezcan o perjudiquen a alguna figura importante. Hasta hace cuatro días, nos querían hacer creer que la tierra era el centro del universo. Ahora explican que humanos con tapa-rabos predijeron el fin del mundo. Incoherencias hay cientos. Una lástima ya que de peque siempre me había gustado la arqueología y la historia. Pero dime, ¿tú qué opinas de estos temas?
    Un beso

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  13. Lo apasionante de vivir es que no sabemos hasta dónde la cautela es sabiduría. Besos, tiene líneas que podrían seguirse.

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  14. Hola guapa: En cuanto a los trenes lo mejor es cogerlos mientras se pueda,al menos yo intento hacerlo...despues nunca se sabe si volveran a pasar
    Besazos

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