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Inevitables son aquellas cosas como suculentos son aquellos hechos que regeneraron dichas cosas.                              

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Sedienta de tu alma



La densa niebla que cubría el viejo cementerio de las almas ambulantes era fría como el hielo y roja como Luna fantasmal. El putrefacto aroma a muerte, a incienso y a flores marchitas penetró mis sentidos, llegué al delirio. De los cielos bajaron unos demonios sin ojos, sus sombras rebotaban en las laminas de mármol. Las estatuas me acecharon, mi cordura se volvió tosca y ruda.
Me quede inmóvil frente a las puertas del inframundo donde las tumbas en movimiento cortaban mi camino mientras los demonios observaban mi flaqueza. Cerré mis ojos y grite para ahuyentar a los demonios que me acechaban.
Mi cuerpo sin vida por el frió de la niebla aun podía sentir el palpitar de mi débil corazón presa del miedo y fue en ese efímero momento cuando observe la figura de un ser temible.

Nuestras miradas se cruzaron, la mía fue presa de él y mi cuerpo de un viento huracanado. Mi cuello fue victima al dolor punzante de sus colmillos, mi aliento palideció, mientras ese ser se alimentaba de mí quise que mi cordura volviese pero vi lobos, lobos esperado a que aquel ser terminara de saciarse de mí para ellos devorarme. Note mi respiración lenta y los latidos de mi corazón apagarse, un sueño audaz se apoderó de mi conciencia abandonando mi alma a mi cuerpo, desvanecí durante un letargo tiempo pero cuando desperté sentí una sensación que jamás fue anunciada en mí una brutal fuerza invadía todo mi ser, mis sentidos y mi mente.

Abrí mis ojos para observar si aquellos seres aún seguían, esa nueva sensación nacida en mí hacía que deseará que aquel ser temible estuviese allí, para mi sorpresa su sombra permanecía y su mirada cortante seguía penetrando en la mía.
De un salto me incorporé sin apartar la mirada de sus ojos pero al instante desvaneció como desvanece la lluvia con el viento quedándome en la fría soledad entre las lapidas de mármol, en un cementerio tosco y gris con mi cuerpo sin alma y con una voraz hambre y sed de ti.

EvaBSanZ

8 comentarios:

  1. me encanto que me comentaras..pero es que necesito un borron y cuenta nueva de mi cerebro alguna replica o otro nuevo porq perseguia un sueño imposible y "me cai de la nube" pegandome el tortazo del siglo...y lo peor es q no se me va de la cabeza..
    y eso no es bueno..
    Por cierto el ultimo parrafo increible!! un bsito

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  2. Hola.. esta entrada es tan profunda que casi no se puede describir, es interesante, arroladora, silenciosa y a la vez tan ruidosa en tu cabeza que te hace pensar. Un besazo, te sigo ¿Ok? Pasate por el mio y sigueme si quieres, TE ESPERO!!!!

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  3. Irrigaré
    Las bisagras
    No quiero ruidos
    Las puertas han de abrirse
    El infierno es nuestro
    Y Dante os enseñó donde está la puerta
    Mas nada deseo que lo estropee
    Nada puede intimidarnos
    Por ello quiero silencio…
    Bello Eva…Bsts de incisivos en cuello cisnesco

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  4. Acabo de recibir tu blog, me gusta mucho!

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  5. ¡¡WOW!!. Alucinante relato. Belleza y elegancia en la ejecución. Texto converso en imágenes reales trasladas a mi cabeza.

    Te espero está noche.
    Para que me devores.
    Y qué mejor noche que esta, en la que la luna, está llena de rojo sanguinolento.


    Te beso, después de que me muerdas.
    Sino no hay trato, ni truco tampoco.

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  6. ¡¡¡Perfecto!!De los relatos que me gustan,direto al corazón.
    Gracias Eva.
    Besos sin mordisco. :)

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  7. Soberbio y tétrico... Un abrazo.

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  8. lo leí en silencio y luego en voz alta; imaginé el ambiente y me trasladé hasta allí como espectador privilegiado. pude no sólo comprenderlo todo, sino también vivirlo, como ella lo vivió.
    me gustó mucho tu relato.

    besos.

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